SED TODOS BIENVENIDOS

DESDE MI PANTALLA es un blog que nace con la ilusión de que en él vayan apareciendo mis poemas, algunos ya publicados en Facebook, otros serán nuevos. También aparecerán relatos que ya han sido publicados en otros foros, especialmente en el "Tintero virtual". No tiene otra pretensión que darlos a conocer y que el/la que quiera pueda comentarlos si así es su deseo. Todos los comentarios son bienvenidos.

miércoles, 25 de mayo de 2011

AHORA QUE CONOZCO

Ya sé que las palabras de amor no sirven para cometer un olvido, pero me atrevo a pensar en los sentimientos de aquella estación (un verano sin apeaderos) en la que me abandonaste por una experta narradora, una profesional que jugaba con dados trucados.

Te prometió coronas de laureles y bellas ciudades sureñas que, con otro acento, se anunciaban en nuestro cielo, incluso, llegó a prometerte esa luna vagabunda que exige nuestro corazón, como un salvavidas, cuando queda varado en el barro de estas comarcas húmedas y oscuras.

Pienso que no consiguió darte nada de esto y, sin embargo, te fuiste. Perseguiste el sueño suyo, que se hizo tuyo. Yo perdí tu estela.

Por aquel tiempo ansié tener el mismo color de los días soleados, pero todo cambió. La habitación se puso triste durante semanas...meses.... y ya no fue mía aquella claridad en la que nos amamos, dónde los papeles se llenaron con historias semejantes a las que ella te fue contando, aunque, reconozco, que mis musas eran tristes pese a ser tú su inspirador. ¿Existe algo que pueda ofrecerte más que la melancolía de una perdedora? Quizás alguna rima, o un otoño nuevo, unas cuantas aventuras arriesgadas en esas orillas inseguras que ha ido borrando la bruma. Ya no tengo sueños que prometerte.

Ahora que conozco lo mucho que te amé, no quiero tener la fácil venganza de olvidar y abro, despacio, la puerta de la habitación. Me veo sollozando, como una niña, mientras me dices que quieres hacer el amor por última vez, como si fuese una despedida que yo no pacté. Para entonces ya habías tomado la decisión de marchar a conquistar los espejismos escondidos en los lejanos desiertos, soñabas ya con oasis fragantes.

Sin quererte perder y ya estás lejos, mientras, el creciente ocaso dibuja la lejanía en la que habitas, igual que el humo es dispersado por el viento.

Te recuerdo desvistiendo la soledad de tu carne entanto cruzábamos la tensión de nuestras miradas ante la inminencia de ese primer abrazo, que fue el último. Estaba escrito en alguna parte.

Un día, hace ya tiempo, le pedí un único deseo a una estrella fugaz: el último beso que nos da un lugar cuando hemos adivinado que ha dejado de ser el nuestro. Me fue concedido. El principio de la historia llevaba implícito su final. Los astros lo conocían. Yo también.

-----------------------------
María Villar © Todos los derechos reservados
---------------------------------------------



(Publicado en el Tintero Virtual-Año 2003)

 
 
(Imagen de Internet)
 

6 comentarios:

  1. Excelente factura de este relato, perfectamente hilvanado que hace de él una lectura acogedora y amena. La autora seguirá avanzando por la buena senda de la literatura y puede ser de altísimo rango, dependiendo solo de ella...este avanzar.

    ResponderEliminar
  2. Prosa elaborada y elegante, donde en cada punto parece descansar el suspiro, para dejar paso a la siguiene oración. Te felicito por tu composición, me gustó mucho.

    Raquel Viejobueno Rodríguez.

    ResponderEliminar
  3. EXCELENTE PROSA POÉTICA , CON PASAJES SUBLIMES LLENOS DE UN SENTIR, ROMÁNTICO CON NOSTALGIAS DEL CORAZÓN Y CON UN HÁLITO ELEVADO Y POÉTICO , SALUDOS Y BESOS

    ResponderEliminar
  4. Excelente María.Ha sido una sensación tan agradable su lectura!!! como si las palabras y las frases se deslizaran ante los ojos...esto no es un relato,es una caricia

    ResponderEliminar
  5. Transmites todo un mundo de sentimientos en cada palabra, es un bálsamo teñido de tristeza y nostalgia, he disfrutado mucho de su lectura María. Un abrazo.
    http://unlibroesunjardndebolsillo.blogspot.com

    ResponderEliminar
  6. Precioso Maria, los astros lo conocian, yo también. Cuentas la historia introduciéndonos en ella, gracias preciosa mil besos!!!

    ResponderEliminar