SED TODOS BIENVENIDOS

DESDE MI PANTALLA es un blog que nace con la ilusión de que en él vayan apareciendo mis poemas, algunos ya publicados en Facebook, otros serán nuevos. También aparecerán relatos que ya han sido publicados en otros foros, especialmente en el "Tintero virtual". No tiene otra pretensión que darlos a conocer y que el/la que quiera pueda comentarlos si así es su deseo. Todos los comentarios son bienvenidos.

sábado, 2 de julio de 2011

HISTORIA DE FÉLIX (IV): La huida.

Hace ya cuatro meses que Félix marchó. Todavía no sé muy bien cómo sucedió, fue todo muy rápido.

Yo había bajado, como otras veces, para que Félix jugase un poco por el jardín, máxime ahora que ya había trabado conocimiento con Cuca, y así, mientras yo arrancaba las malas hierbas y regaba las plantas Quico, Cuca y Félix hacían carreras entre ellos y se daban pequeños mordisquitos. Ya había pasado bastante tiempo y el hermano de Félix, cansado ya de tanta juerga, permanecía sentado en un recanto. Sin embargo, Cuca, que era tan parrandera como Félix, había trepado por el murete que separa el jardín de las otras fincas, todo esto seguida por Félix. Sólo los vi un momento andando por el borde en hilera: Cuca delante dirigiendo la expedición, y Félix detrás. No me preocupó que estuvieran allí encaramados, ya lo habían hecho otras veces. Yo continué quitando hojas muertas y, cuando recordé, ya era tarde. Estaba claro que no estaban en el jardín ninguno de los dos.

Trepé al muro para echar un vistazo en los campos colindantes pero, la verdad, es que la vegetación era tan espesa, por la falta de cuidados, que no podía ver nada. Llamé una y otra vez por los dos y presté oído por si ellos me respondían de alguna manera. Nada.

Marché a mi piso y, desde el balcón que me servía de atalaya, hice bocina con mis manos y seguí gritando como una loca. Estuve pendiente de cualquier movimiento entre las hierbas altas, pero, el viento también jugaba con ellas; llamé y llamé, sin obtener respuesta, hasta que llegó la noche. La ronquera me impidió seguir llamando, así que pedí a mis vecinos sus linternas y las colgué del balcón, de manera que iluminaran el campo más próximo por ver si los huidos acudían a la luz. Todos mis esfuerzos fueron en vano. Me sentía culpable por lo que había pasado y pensaba que, tanto Félix como Cuca no sobrevivirían a la intemperie, acostumbrados como estaban a tener una casa dónde vivir y a no tener que preocuparse por la comida.

Durante muchos días continué llamando por ellos, anduve por los campos arañándome las piernas y puse anuncios en todas las tiendas de la zona, amén de comunicárselo a los vecinos y conocidos. Sin resultado.

 Después de un mes aún me parecía oír los maullidos de Félix a lo lejos, me parecía que cualquier ruído era Félix que me llamaba, quizás herido en una pelea con otros gatos, por cuestiones territoriales, o atrapado por uno de esos cepos que la gente coloca en los campos para cazar alimañas. Eché pestes contra los cepos y contra las personas que los ponían. Seguidamente se me dió por pensar que quizás alguien había podido encontrar a Félix y, como es muy manso y cariñoso, quedarse con él. Por una parte esto me tranquilizaba, porque así Félix estaría a salvo, pero por otra me daba rabia no tener sus cariños.

A medida que fué pasando el tiempo la casa se me antojaba cada día más vacía. Me dió por recordar las travesuras que Félix había hecho en este sitio o en aquel otro, y lloré, lloré a mares por haber perdido a aquel ser maravilloso que me había dado tantas horas de alegría con su vivacidad incombustible, sin pedir nada a cambio; lloré por su generosidad y por mi egoísmo que lo quería atar a mi vida, sin comprender que él necesitaba vivir la suya. Lloré cuando comprendí que no lo vería más.
.
-------------------------------FIN PARTE IV---------------------------------------------------------------

María Villar © Todos los derechos reservados

--------------------------------------

1 comentario:

  1. -!preciosa historia!...cuanta emotividad desgranas en tu relato.-Félix te querrá para siempre.bss marian

    -Tuve mi perrito ROKY...su depedida aún la recuerdo...pasan los años y veo sus ojitos lindos-

    ResponderEliminar