SED TODOS BIENVENIDOS

DESDE MI PANTALLA es un blog que nace con la ilusión de que en él vayan apareciendo mis poemas, algunos ya publicados en Facebook, otros serán nuevos. También aparecerán relatos que ya han sido publicados en otros foros, especialmente en el "Tintero virtual". No tiene otra pretensión que darlos a conocer y que el/la que quiera pueda comentarlos si así es su deseo. Todos los comentarios son bienvenidos.

viernes, 26 de julio de 2013

TRAYECTO INTERRUMPIDO



Desde el borde de ese andén
me mira una tristeza
con ánimo de quedarse
y ojos de gato asustado.
Sé que podría haber sido yo,
incluso tú,
quien convirtiera en hielo esa esquina
bajo un puente de ilusión interrumpida.

Divisábamos la última hora de la luz,
desde nosotros mismos,
sin darnos cuenta que nos podía abandonar la vida
justo en el instante de tocar el horizonte.

Dejamos los daños ocultos
en una maleta preparada
para partir hacia los años próximos,
otros lo han hecho antes
sin jamás llegar a un destino.

Quedaron sin cerrar nuestras palabras
en una carta sin caricias,
arrastrando cadenas invisibles
por el pasillo de aquel tren
que nunca entró en la estación.

Quizás nos faltó la compañía del sentimiento
en un día que terminó en noche equivocada,
aquella que se perdió en promesas
de fuegos artificiales,
para la que no hubo un último beso.

No hay verdad más molesta
que la propia verdad en medio de un desierto
sin más compañía que nuestros pies
y nuestra sombra solitaria.

Hemos quedado exhaustos
de costumbre,
naturalidad de risa forzada
y es ahora cuando pagamos el peaje
de esta oscuridad.
Un túnel desesperado
se ha tragado el olor y sabor
de nuestras miradas.
Sólo quedan las lágrimas.

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© María Villar Portas
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                                                (Imagen de Internet)

viernes, 19 de julio de 2013

AIRE SOBRE EL MAR




 

En llameante vela veloz

del sur y de la tormenta

viene, pálido vampiro,

boca a mi boca”

                               (Ulises: Eolo-James Joyce)

 

 

Cuentan, que aquel viento oscuro llego de súbito, un día incierto, desde detrás de las islas, como si un agujero en el cielo vomitara toda su fuerza cósmica sobre la humanidad. Las gentes, entonces, huyeron, se escondieron en cuevas, en grietas, en raíces de árboles milenarios; nadie, excepto la propia naturaleza, escapó al capricho de aquel meteoro maligno. La furia del viento era tal que parecía querer arrancar al mar de su lecho, levantando olas gigantes, paredes de agua montañosa que iban a estrellarse contra las riberas. En su carrera loca, peces y animales iban dejando una estela sanguinolenta tierras adentro, al verse despojados de su cuna  natural.

 

Cuentan, también, que el mar, impelido por la galerna suprema, iba lloviendo su sal por el camino, y que aquella agua filtrada y dulce inundó todos los valles creando lagunas y ríos. Mientras tanto, la gente asustada y hambrienta pensó que era preciso hacer algo y llamó a su adalid: la hermosa Berenice con su cabellera de constelaciones, portadora de la victoria.

 

Cuentan, que la reina subió al castro más alto y elevó su voz a la misma altura del tono de orgullo y soberbia que el viento, y que este le reveló que lo que en un principio era infecto sería bueno con el tiempo. Ella disintió. Sólo los poetas con su poderosa voz podrían dejar al pairo sonidos como aquellos: una diatriba entre dioses enfadados que culminó en un pacto. La bella Berenice entregó toda su hermosura a Eolo a cambio de la calma del aire sobre el mar.

 

Así fue. Cuentan.
 
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© María Villar Portas
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                                                 (Imagen de Internet)
 

 


viernes, 12 de julio de 2013

QUEN? / ¿QUIÉN?


 QUEN?

Mergulladas pombas do verán
deixádeme albiscar
o voso sorriso de vagalumes e abrentes
a camiñar de vagar
entre niños de estrelas ourilucentes;

permitídeme voar
no veludo da vosa plumaxe perlada
a dexergar o mundo alén do mar,

e virar… se acaso,
cara ó norde,
na procura dos fríos invernais
nos rochedos marítimos.

Decídeme pois, espíritos libres:
Quen son eu a divagar
sobor o divino das transparencias
lonxíncuas da eternidade?

Non máis que un ser avanzando
entre balbordos descoñecidos,
músicas fuxindo dende o centro
da carne cega
para chegar a ningures
co meu andar de nube
e a miña linguaxe de silencios.

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© María Villar Portas
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¿QUIÉN?

Sumergidas palomas del verano
dejadme entrever
vuestra sonrisa de luciérnagas y auroras
caminando con calma
entre nidos de estrellas orilucientes;

permitidme volar
en el terciopelo de vuestro plumaje perlado
para divisar el mundo más allá del mar,

y girar…acaso,
hacia el norte,
en busca de los fríos invernales
en los roquedos marítimos.

Decidme pues, espíritus libres:
¿Quién soy yo divagando
sobre lo divino de las transparencias
longincuas de la eternidad?

No más que un ser avanzando
entre estruendos desconocidos,
músicas huyendo desde el centro
de la carne ciega
para llegar a ninguna parte
con mi andar de nube
y mi lenguaje de silencios.

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© María Villar Portas
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(Imágenes de Internet)
 

miércoles, 3 de julio de 2013

ENTRE EL POLVO



¡Ah estas piedras con su perfume feliz!
calibran su caída
mientras florecen los geranios
y flotan estrellas en la indolencia del éter.

La muerte de este cielo
no halla cobijo en su aurora
ni en la luminosidad cabizbaja del crepúsculo.

El tiempo alado se marchita,
nos arrastra en su montón de horas.
Es aquí dónde empieza el malestar de las máscaras,
en el encierro de su oscuridad.

Hay que abrir esa imagen del agua
cabeceando desde su nacimiento,
empequeñeciendo al máximo los daños,
devolviendo su forma a las flores.

Todo está ya tan gastado…

Aflojar las sombras
de esta ciudad inerte
para que ascienda la claridad del mar
a sus pupilas escondidas
y deje la luz su indiferencia.

No ocultemos el abrazo
de la mirada encendida,
ella es el haz,
guía entre el polvo.

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© María Villar Portas
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                                                (Imagen de Internet)