SED TODOS BIENVENIDOS

DESDE MI PANTALLA es un blog que nace con la ilusión de que en él vayan apareciendo mis poemas, algunos ya publicados en Facebook, otros serán nuevos. También aparecerán relatos que ya han sido publicados en otros foros, especialmente en el "Tintero virtual". No tiene otra pretensión que darlos a conocer y que el/la que quiera pueda comentarlos si así es su deseo. Todos los comentarios son bienvenidos.

domingo, 20 de septiembre de 2015

INSOMNÍVORA


INSOMNÍVORA

 
A las 12 me acuesto y sigo leyendo el libro que me ayuda a dormir todos los días, o algo así. Ni me doy cuenta hasta que el libro se escurre de entre mis dedos, es hora de apagar la luz, me caigo de sueño. Es la 1 de la madrugada.

Me despierta la tele del vecino, de uno, da igual quién. Llegan hasta mí un conjunto de voces alteradas reunidas en uno de esos programas disparate en los que unos personajes se quitan la piel entre sí. Echo un vistazo al reloj y no, no, no, no puede ser, ¡sólo han pasado 10 minutos!

Cambio de postura, me pongo sobre el lado izquierdo. Ahora pasan por la calle, alternativamente, un coche, una moto, un coche. Después dos coches. Después dos motos jugando a ver cuál de ellas hace más ruido.

Doy media vuelta, empiezo a tener calor. Pongo los brazos por encima del embozo primero y a los 2 minutos retiro el edredón entero.

Las 2 de la mañana. Por la acera bajan dos pares de tacones y unas risitas. Justo detrás dos vozarrones: uno canta, el otro le hace los coros. Más risitas y alguna procacidad.

2:15, un coche sube la cuesta petardeando mientras otro la baja como una exhalación.

Trato de concentrarme en la respiración y no pensar, ni oír, ni nada. Pues eso, nada.

Oigo el run-run de la caldera de la calefacción. No puede ser, no está encendida. Por si acaso me levanto y lo compruebo. No es eso, ya lo decía yo. No sé qué es pero lo oigo como si lo fuera.

Me acuesto. Son las 2:30. Ahora tengo frío y me arropo bien bajo el edredón. Parece que todo está en silencio, justo en este momento arranca la nevera con un zumbido atronador. Hoy hace más ruido que nunca.

En la calle continúa la peregrinación. Ahora unos, o unas, se entretienen en dar patadas a una lata de lo que sea. Vienen desde arriba y los oigo hasta el final de la cuesta.

Por fin son las 3 y hace su irrupción majestuosa el camión de la basura. Puedo seguir su recorrido por las paradas en cada isleta de recogida de residuos. Son 10 minutos y se va, pero vuelve en sentido contrario, otros 10 minutos. Está todo controlado.

Tengo calor otra vez, y otra vez me doy la vuelta. Noto cierto dolor en el cuello, y es que no acabo de acomodar mi cabeza sobre la almohada.

3:45. Unos hombres discuten acaloradamente, mucho, espero que no lleguen a las manos. Parecen haber llegado hasta aquí silenciosamente y pararse justo bajo mi ventana. A las 4 se marchan, aún discutiendo.

Me levanto a beber, no enciendo la luz y me golpeo la frente con el marco de la puerta de mi habitación. Ahora enciendo la luz y veo el chichón. Voy a la cocina dónde sigue zumbando el frigorífico. Saco unos cubos de hielo del congelador y los coloco en una servilleta sobre la frente. A ver si nos relajamos  el refrigerador y yo, y la noche.

A las 4:15 me canso y me voy a cama. Se me ha olvidado beber pero ya me da igual. Parece que tengo sueño, pero no. A las 4:30 el desvelo es total. Enciendo la luz y trato de seguir leyendo en el punto dónde lo había dejado, pero tengo que volver atrás porque no me entero de nada.

Son las 6 de la mañana y noto que me amodorro, apago la luz.

A las 6:30 creo oír algún pajarillo madrugador y una leve luz parece notarse. Quizás son mías las ganas de que amanezca.

La claridad es notoria a las 7, noto que me voy relajando.

A las 8 en punto suena el despertador, doy un brinco, lo agarro y lo estampo en el suelo.

Otro día más y una noche menos.

-----------------------------------------------------
© María Villar Portas
-----------------------------------------------------


martes, 15 de septiembre de 2015

POEMA A ESPERANZA MARTÍNEZ DÍAZ


A ESPERANZA MARTÍNEZ DÍAZ


Así,
nun éxodo de forza arbitraria,
chegou a min
o estrondo mesurado da túa voz
nos cumios da alborada
co acougo dun arrolo
feito de auga arcaica e sabedora.

Foron meus
os teus sentimentos amoreados,
reverdecidos, vivos,
dádivas da túa alma directa
nunha historia de eternidades
xamais apertadas na pel
nun aquelarre de fermosuras infindas.

Respiras días e feitizos;
muller, es xoia e necesario aire
para vivir pola vella e nova melodía.
Harmonía na penumbra perfecta,
silencio tremelucente na noite violeta.

Así,
a ti, si.
Que es quen de darlle a volta
ás agullas dos días,
mentres penduras os pesadelos da historia
nos séculos do mundo
e paseas entre murmurios de árbores e fontes.

A ti,
coñecedora da sombra que agocha o instante
no que as aves incendian ceos,
grazas pola ofrenda,
por esa cabeleira incandescente dos teus versos,
estrelas que alumean o tempo arcano do meu  tránsito,
luz na miña incerteza e desacougo.

 -------------------------------------------------
© María Villar Portas

                                        
                                         Foto de la red